Un ejército de niños silenciosos camina hacia el combate,
mambrús de un guerra callada y verdadera,juguetes de mercados
que arman de muerte sus ojos
y sus manos.
Niñas putas,
pechos corrompidos en turísticos tugurios,
pequeñas princesas de pubis humilladosentre las manos de hombres honorables que braman su hipócrita decencia
en las asambleas vecinales de chalets adosados,
en las asociaciones de los buenos padres preocupados.
Cenicientas sin zapatos tejen ropa a un euro en talleres clandestinos
por un pocillo de caldo¡disfrute usted de las últimas modas en calzado deportivo!,
¡barato, barato!, ¡para el caballero, para la señora, para el joven alumno de postgrado!,
¡bonito, bonito!, ¡jogging a buen precio en el gimnasio!
Pulgarcitos sin pan,
dedos menudos buceando entre diamantesen cuevas oscuras
sin aire,
sin amor
sin paga
con hambre.
No permitamos que crezcan:su juventud será nuestro infierno,
su venganza, el justo castigo a nuestro silencio.
Imagen: Katlove













